26 octubre 2007

Reconciliación...

Desde que en este blog apareció una queja en contra del viento. Desde ese mismísimo día, todos los días que siguieron corrió un viento TREMENDO. Si hasta hubo rafagas de más de 80 km. por hora, y a la vuelta de mi casa hizo volar unas chapas de una construcción.

Hace ya un par de días que decidí amigarme con él. Como vamos a convivir juntos durante casi toda la primavera le propuse una charla y un café (pobres los mozos del barcito al que fuimos; se les volaron todas las servilletas y se les llenó de tierra hasta el alma).
Me contó que hacía bien cambiar de aire, que traía otras energías, que generaba energía eólica y que el era feliz así. Yo le dije que un poco me jodía la tierra que levantaba y que por ahí me arruinaba un día, que venía como para río, y lo transformaba en un día en casa mirando tele.
Luego de una horita de charla, nos dimos un abrazo y me preguntó - ¿Te llevo?. - Claro que sí papá, le dije en tonito grasa...
Ahora, en estos días, somos como culo y calzón, él me lleva a todos lados con sólo extender los brazos y yo le digo que le diga cosas a la lluvia. COMO CESAR "BANANA"...
El otro dia me contó que "PERITA" es un gil de cuarta, que esa canción se la había robado al calor, que se quería levantar a la lluvia y se la cantaba siempre... CESAR "BANANA": SOS UN CHORRO.

3 comentarios:

Bati Larrivey dijo...

Sin viento no habría barcos a vela.

Sin barcos a vela no habría Colón.

Sin Colón seríamos aborígenes, Unión no tendría clásico y las calles estarían llenas de elefantes muertos...

...YO ME SUMO A LA CAMPAÑA "ABRAZO AL VIENTO"!

Anónimo dijo...

De Parte de Enfermo:
odio al viendo y lo voy a odiar siempre..arruina todo y lo va a arruinar siempre..a menos que necesite hacer muchas botellas no me sirve...me importa un bledo Colon, Union, y todos los putos de Santa Fe...aguante la Villa loco
El Loco Montenegro (Concejal)

Anónimo dijo...

che..yo te escuche muchas veces decir esto:
J.I.C.: "Esto esta mas bueno que unas vainillas con neskuik mirando el chavo"
GENIOS 4: El CHAVO